Vete a la mierda

¿Alguna vez te has sentido como si estuvieras atrapado en una pelea sin fin con tu propia mente? Bueno, déjame contarte sobre mi propia batalla con la depresión y la ansiedad a los 25 años, y cómo decidí mandarla directamente a la mierda.

Hace aproximadamente un año, me golpeó una ola de oscuridad que me dejó tambaleándome. No era solo tristeza o ansiedad pasajera, era un torbellino de emociones que amenazaba con arrastrarme hacia el abismo. Pero decidí que no me iba a dejar vencer tan fácilmente.

Así que me armé con valor y empecé a buscar una forma de salir de este infierno personal. Leí libros, hablé con mis amigos, incluso probé la meditación (¡sí, la meditación!). Quería cualquier cosa que pudiera darme una pequeña luz en medio de esta oscuridad sofocante.

Después de un tiempo, me cansé de sentirme como un títere en manos de la depresión. Así que decidí que ya era suficiente. Me planté firme y le grité a la depresión con todas mis fuerzas: ¡Vete a la mierda! Fue un momento de empoderamiento puro, el momento en que tomé las riendas de mi propia vida de nuevo.

Me enfrentaba a una avalancha de pensamientos intrusivos, muchos de ellos negativos e incluso algunos relacionados con el suicidio. Simplemente, ya no podía soportarlo más. Finalmente, me llené de fuerza y compartí con mi familia todo lo que estaba pasando por mi cabeza. Fue entonces cuando comprendimos que no podíamos seguir ignorando la situación y decidimos buscar ayuda médica.

Recuerdo aquel día, como si fuera la primera vez: la doctora me hizo una serie de preguntas tediosas y difíciles de responder. Sin embargo, cada una de esas preguntas era un paso hacia la comprensión de lo que estaba ocurriendo dentro de mi mente. Fui remitida a un especialista en psiquiatría, acompañado de sesiones de psicología. Fue en ese momento cuando me di cuenta de la intensidad de los pensamientos que me atormentaban. Fue un recordatorio impactante de que la salud mental es algo serio, no un juego.

Al principio no fue fácil. Hubo días oscuros, momentos en los que pensé que nunca encontraría la salida. Pero poco a poco, comencé a ver destellos de luz en medio de la oscuridad. Aprendí a abrazar mis altibajos y a celebrar mis pequeñas victorias.

Hoy, miro atrás y celebro mi propia victoria sobre la depresión. No soy solo una superviviente, ¡soy una guerrera! Cada día es un recordatorio de mi fuerza interior y mi capacidad para superar cualquier obstáculo que se interponga en mi camino.

¡Así que, depresión, te lo digo una vez más: ¡Vete a la mierda! Estoy aquí para vivir mi vida al máximo, y nada, ni siquiera tú, me detendrá.

2 respuestas a “Vete a la mierda”

  1. Enfrentar la depresión y la ansiedad con tanta determinación y coraje es admirable. Has demostrado una fuerza interior impresionante al buscar ayuda, apoyarte en tus seres queridos y no rendirte a pesar de los días oscuros. Celebrar tus pequeñas victorias y mantener una actitud de guerrera es un ejemplo poderoso para todos los que están luchando con problemas similares. ¡Gracias por compartir tu experiencia y mostrar que es posible superar cualquier obstáculo con tenacidad y apoyo!

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de The Copygirl Chronicles
      The Copygirl Chronicles

      ¡Gracias por tus palabras! Significan mucho para mí. Seguir adelante ha sido todo un desafío, pero el apoyo de personas como tú me da la fuerza para seguir luchando. ¡Un abrazo!

      Me gusta

Deja un comentario