La peor entrevista de mi vida

¡Hola a tod@s!

Hoy quiero compartir una experiencia que me dejó pensando mucho y que, aunque no fue la mejor, terminó siendo una lección importante para mi vida profesional.

Hace algunos meses, estaba en plena búsqueda de empleo, enviando aplicaciones y participando en entrevistas, con la esperanza de encontrar algo que realmente conectara con mis habilidades y metas. Como muchos, he tenido mi buena dosis de entrevistas a lo largo de los años, y aunque ya me siento bastante cómoda en ellas, siempre hay algo nuevo que aprender.

Ese día en particular tenía dos entrevistas programadas con una hora de diferencia. La primera era virtual, y me había preparado a conciencia. Estaba lista para mostrar lo mejor de mí. La entrevista comenzó con tres personas en pantalla: alguien de recursos humanos, una persona del equipo comercial y el CEO de la empresa. Desde el principio, noté que el CEO, un hombre mayor, no parecía muy interesado en conocerme como persona. Sus preguntas eran más para «ponerme a prueba» que para entender lo que podía aportar.

La tensión aumentó cuando afirmó que un creador de contenido y un diseñador gráfico eran lo mismo. Con calma, le expliqué que no era así, detallando cómo cada rol tiene su propio impacto. Pero él seguía insistiendo, transformando la entrevista en un debate absurdo. Cuando mencioné que tenía otra entrevista programada y necesitaba terminar a tiempo, su respuesta fue grosera, acusándome de querer «abandonar» la sesión. Afortunadamente, la persona de recursos humanos intervino para aclarar la situación.

Salí de esa entrevista con una mezcla de frustración y enojo. Me sentía cuestionada y desvalorizada por alguien que ni siquiera me conocía. Por un momento, quise responderle con la misma moneda, pero opté por mantener mi profesionalismo. Después de todo, rebajarme a su nivel no iba a ayudarme en nada. Eso no significa que fue fácil; al contrario, me costó mucho contenerme y, al final, no pude evitar que las lágrimas salieran.

Lo peor vino después. Apenas cerré la sesión, sentí cómo mi pecho se apretaba y la respiración se volvía errática. Me dio un ataque de ansiedad fuerte. Lloré sin poder controlarlo, con una sensación de angustia que me costaba explicar. No era solo la entrevista en sí, sino la impotencia de haber sido tratada de esa manera sin poder hacer nada al respecto. Tardé un rato en calmarme antes de enfrentar la siguiente entrevista, y aunque logré recomponerme, llegué con los ánimos por los suelos.

Aun así, me di cuenta de algo importante: esa primera experiencia, aunque desagradable, me enseñó lo que no quiero en un ambiente laboral. Si el CEO trataba así a alguien en una entrevista, ¿cómo sería el día a día en esa empresa? No quiero ni imaginarlo.

Esto me llevó a reflexionar sobre lo crucial que es cuidar nuestra salud mental y elegir entornos donde nos sintamos valorados. Al final, no me seleccionaron para ese puesto, y honestamente, me sentí aliviada. Entendí que no todas las oportunidades son para nosotros, y eso está bien. A veces, no ser elegido es una bendición disfrazada.

Si alguna vez te has sentido desvalorizado en una entrevista o en el trabajo, quiero decirte algo: esa situación no define tu valor. Eres mucho más que una mala experiencia. Aprende de ella, sigue adelante y no dejes que nadie te haga dudar de tus capacidades. Mereces estar en un lugar donde te respeten y te valoren.

Al final del día, cada experiencia, buena o mala, nos deja algo. Lo importante es cómo elegimos seguir adelante. Así que sigamos creciendo, aprendiendo y recordando que nuestro valor no lo define la opinión de los demás, sino nuestra confianza en lo que somos y lo que podemos lograr.

2 respuestas a “La peor entrevista de mi vida”

  1. Identificado, a veces creemos que por la simple razón de ir a una entrevista ya ese cargo es de uno, y oh sorpresa, no es así

    Le gusta a 1 persona

    1. Avatar de The Copygirl Chronicles
      The Copygirl Chronicles

      ¡Totalmente! A veces nos ilusionamos con una oportunidad y damos por hecho que es nuestra, pero el proceso nos recuerda que nada está garantizado. Lo importante es aprender de cada experiencia, ajustar lo necesario y seguir adelante con más preparación y determinación. 💪✨ ¡Gracias por leer y compartir tu perspectiva! 😊

      Me gusta

Replica a The Copygirl Chronicles Cancelar la respuesta